Qué cliché el título de mi nuevo post, ¿no?. Luego de haber escrito tanto estos días, hoy tuve tiempo de hablar con muchas personas. A muchas de ellas les dejé de hablar, no por querer, sino porque el tiempo no me daba y además, soy demasiado floja. Pero lo reconfortante fue darme cuenta que la amistad no había cambiado para nada. Nos seguimos riendo de las mismas bromas, de las tonterías que decimos, el "chongo"... Es bonito (sí, qué pobre adjetivo), ver que la amistad no se ha visto afectada a pesar del tiempo incomunicados que pasamos. Los días pasan tan rápido que ni cuenta nos damos, cada uno por su lugar, lejos del otro. Pero el cariño, si es real, seguirá allí. La amistad, si es verdadera, perdura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario